Un fenómeno frecuente en Liberec, sobre todo en barrios como Rochlice y Vesec: un estudiante o trabajador con contrato principal subarrienda una habitación a un estudiante entrante sin autorización del propietario del piso. Las fotos son reales, el piso existe, pero el "casero" no tiene permiso para subarrendar.
Cuando el propietario real lo descubre, el contrato principal se rescinde y el estudiante subarrendatario no tiene derecho legal: pierde lo pagado y debe salir sin previo aviso. Además, sin contrato directo firmado por el propietario real, no puedes tramitar el registro de residencia obligatorio en el Ministerio de Interior si tu estancia supera los 30 días.
Cómo evitarlo: exige siempre el contrato firmado por el propietario que aparece en el Katastr nemovitostí, no por un intermediario. Y registra el piso con tu nombre en la oficina del Ministerio de Interior dentro de los 30 días desde tu llegada.