Akureyri tiene un mercado de alquiler tan pequeño (toda la ciudad tiene 19.000 habitantes) que los pocos anuncios dirigidos a estudiantes internacionales en Facebook o Craigslist son sospechosos por defecto. El patrón: una persona que dice estar "fuera de Islandia" ofrece un piso amueblado a precio por debajo de mercado (600-700 €/mes cuando el mínimo real son 850 €) y pide un depósito por transferencia bancaria internacional antes de entregar las llaves.
En Akureyri todo el mundo se conoce. Si un arrendador no puede enseñarte el piso en persona o a través de FÉSTA/la UNAK, es una estafa. Solo acepta transferencias a cuentas islandesas (kennitala del propietario verificable en Þjóðskrá) y nunca pagues depósito sin contrato firmado. El contrato de alquiler en Islandia debe estar registrado en húsaleiguskrá (el registro de contratos de alquiler).