El fraude más documentado en Bruselas, con casos publicados por RTBF y Immoweb: el estafador alquila un apartamento real por Airbnb unos días para enseñarlo, luego publica el mismo piso en Immoweb a precio un 15-25% por debajo del mercado. La víctima ve el piso en persona, confía — y después recibe un contrato falso por Docusign y le piden transferir la garantía (hasta 2 mensualidades) antes de recibir las llaves. Un caso documentado en Saint-Gilles resultó en 10 víctimas, cada una perdiendo entre 1.700 € y 11.700 € por el mismo apartamento.
La señal de alarma definitiva: el propietario "vive en el extranjero por trabajo" y comunica solo por WhatsApp. En Bélgica, la garantía locativa (máximo 2 mensualidades desde abril 2025) debe depositarse en una cuenta bloqueada a nombre del inquilino en un banco belga — nunca transferirse al casero directamente.