En una ciudad tan pequeña como Jēkabpils, el mercado de alquiler en ss.lv tiene entre 15 y 25 anuncios de media. Los estafadores saben que los estudiantes internacionales buscan desde el extranjero sin poder visitar y publican pisos inexistentes a precios atractivos (40-60 €/mes) para captar depósitos por transferencia antes de la llegada.
El patrón es siempre el mismo: respuesta rápida en inglés (los anuncios legítimos en Jēkabpils están en letón o ruso), urgencia por confirmar "antes de que lo coja otro" y petición de pago por PayPal, Western Union o cuenta bancaria no letona. En una ciudad donde todo el mundo se conoce, un arrendador legítimo nunca rechazará una visita presencial ni exigirá pago a cuenta extranjera. Pide siempre transferencia a cuenta de Swedbank, SEB o Luminor (bancos letones trazables).