El patrón de fraude en Jelgava sigue el modelo general letón de ss.lv: fotos copiadas de pisos reales, precios artificialmente bajos (40-50 €/mes por habitación individual — por debajo incluso del mercado local) y petición de depósito por transferencia internacional antes de visitar. La particularidad de Jelgava es la proximidad a Riga: algunos estafadores publican pisos supuestamente en Jelgava que en realidad no existen ni en Jelgava ni en Riga, explotando la confusión geográfica de estudiantes que no conocen la zona.
Regla básica: un arrendador legítimo en Jelgava cobra a cuenta bancaria letona (Swedbank, SEB, Luminor) y acepta visita presencial. Si insiste en PayPal, Western Union, cuenta extranjera o transferencia antes de enseñarte el piso, es fraude. En caso de duda, contacta la oficina internacional de la LBTU — conocen el mercado local y pueden orientarte.