En ciudades pequeñas como Pitești, la informalidad en el alquiler es la norma: muchos propietarios no registran el contrato en ANAF para evitar el 10% de IRPF. Esto deja al inquilino desprotegido legalmente. El caso típico: al finalizar la estancia, el propietario retiene la fianza alegando "daños" y el estudiante internacional, que ya ha vuelto a su país, no puede reclamar.
Protección: exigir contrato escrito y registro ANAF. Pagar siempre por transferencia bancaria. Documentar el estado del piso con fotos el día de la entrada. En Pitești, donde los alquileres son de 60-140 €/mes, el incentivo del propietario para evitar ANAF es bajo (el 10% de impuesto es 6-14 €/mes) — si aun así se niega, es una señal de alerta sobre su fiabilidad general.