Heidelberg recibe 11 millones de visitantes al año y la Altstadt está saturada de Airbnbs. Patrón documentado: un anuncio en WG-Gesucht o Idealista internacional ofrece una habitación en la Altstadt para "estudiantes internacionales", precio razonable (550-650 €/mes), pero el contrato que te mandan es un alquiler turístico mensual, no un contrato de arrendamiento de vivienda habitual. La diferencia es crítica: sin contrato de vivienda habitual no puedes hacer el empadronamiento (Anmeldung) en la oficina de empadronamiento (Bürgeramt), y sin Anmeldung no puedes abrir cuenta bancaria, contratar Krankenkasse alemana ni recibir el certificado de empadronamiento que muchas universidades piden para la matrícula.
Antes de pagar la fianza (Kaution) exige por escrito un contrato de alquiler (Mietvertrag) estándar de vivienda habitual (Wohnraummietvertrag) y el certificado de alojamiento del propietario (Wohnungsgeberbestätigung) firmada. Si el casero responde con vaguedad o habla de "Kurzzeitmiete" o "monatliche Buchung", busca otro piso.