En Rumanía, el propietario tiene la obligación legal de registrar el contrato de arrendamiento con ANAF en un plazo de 30 días desde la firma, declarando la renta y pagando el 10% de IRPF. Muchos propietarios de pisos bajo €350/mes evitan esto — y sin registro ANAF, el contrato tiene mucha menor fuerza legal ante disputas.
El truco más reportado contra estudiantes internacionales no rumano-parlantes: presentar solo la última página del contrato para firmar, con las cláusulas de devolución de fianza eliminadas respecto al borrador revisado previamente. Caso documentado: un estudiante extranjero en Rumanía perdió 870 € (depósito + mensualidad) cuando el propietario cambió las cerraduras al terminar el contrato — sin recourse legal porque el contrato no estaba registrado y los pagos eran en efectivo.
Protégete: pregunta explícitamente "¿Registrarás el contrato con ANAF?" antes de firmar. Si el propietario duda o dice que no — señal de alerta clara. Paga siempre por transferencia bancaria (nunca en efectivo). Lee el contrato completo, o pide a alguien de tu universidad que lo revise antes de firmar.