El mercado de alquiler privado de Dubrovnik funciona con un ciclo económico brutal: temporada baja (octubre-mayo) para alquiler largo, temporada alta (junio-septiembre) para Airbnb a 150-400 €/noche. Muchos propietarios incluyen en el contrato de alquiler largo una cláusula que les permite "recuperar el inmueble" en verano — a veces formulada como "resolución anticipada con preaviso de 30 días" o "uso personal del propietario en período estival". El estudiante firma en septiembre, llega al final del segundo semestre y recibe en mayo la notificación de desalojo justo antes de los exámenes finales.
Verificación antes de firmar: buscar el piso en Airbnb y Booking por su nombre o dirección. Si aparece como alojamiento vacacional, el propietario tiene intención de Airbnbearlo en verano. Pedir explícitamente que el contrato (ugovor o najmu) cubra los 12 meses sin cláusulas de resolución por "uso personal estacional". Un abogado o la oficina internacional de la universidad pueden revisar el contrato antes de firmarlo.