En Istria, como en toda la costa adriática, muchos propietarios usan sus pisos como Airbnb en julio-agosto y como alquiler largo el resto del año. El patrón habitual: el propietario firma un contrato de 10 meses (septiembre-junio) con terminología que suena a contrato anual pero incluye en el artículo de resolución "uso propio del propietario en período estival" o "no renovación automática en junio". El estudiante llega en septiembre y se queda sin piso en junio, justo antes de exámenes.
Antes de firmar: buscar el piso en Booking.com y Airbnb por dirección o fotos (búsqueda inversa de imagen). Si aparece como apartamento turístico, el propietario tiene intención de Airbnbearlo. Insistir en contrato de 12 meses o al menos hasta finales de julio, con indemnización de 2 meses si el propietario rescinde anticipadamente. La oficina internacional de la Unipula puede revisar contratos antes de firmarlos.