Zadar recibe más de un millón de turistas cada año. En verano, cientos de apartamentos de la ciudad — especialmente en el casco histórico (Poluotok) y en Brodarica — se alquilan a turistas vía Airbnb y Booking. Cuando empieza el semestre internacionales en octubre, algunos propietarios buscan inquilinos para el invierno a precios muy por debajo del verano. El precio puede ser atractivo, pero el riesgo está en el contrato.
Muchos de esos propietarios tienen sus pisos registrados como alojamiento turístico (turistički objekt) y no quieren cambiar el régimen fiscal para un alquiler residencial. Sin contrato de arrendamiento residencial (ugovor o najmu stana), el estudiante no puede tramitar la prijava boravišta obligatoria en Croacia para estancias de más de 3 meses. Si el propietario rescinde antes de tiempo o no devuelve la fianza, no hay respaldo legal.
En Zadar: exigir siempre contrato de arrendamiento residencial antes de cualquier pago. Si el propietario dice que "no hace contratos residenciales", buscar alternativa. Las residencias oficiales de la UNIZD son la opción más segura disponible en la ciudad.