Un "propietario" que dice estar fuera de Italia, o que asegura tener "muchos interesados", te pide transferir la caparra (depósito) o incluso el primer mes de alquiler antes de una visita presencial o una videollamada donde te enseñe el documento de identidad y el título de propiedad. Es el fraude más repetido en el mercado italiano, y una ciudad pequeña como Forlì no es una excepción: el mismo anuncio, con las mismas fotos, aparece duplicado en Idealista, Facebook Marketplace y grupos de Bakeca con distintos números de contacto. Regla simple: no pagues nada —ni caparra ni comisión— hasta firmar un contratto di locazione (contrato de alquiler) registrado en la Agenzia delle Entrate.